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Sinners llegó con 16 nominaciones. Paul Thomas Anderson se fue con la estatuilla.

Equipo Editorial
Background backdropSinners llegó con 16 nominaciones. Paul Thomas Anderson se fue con la estatuilla.
La 98ª edición de los Premios de la Academia consagró a One Battle After Another con seis Óscar, incluyendo Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto y el galardón inaugural a Mejor Casting. Paul Thomas Anderson, que acumuló 14 nominaciones a lo largo de tres décadas sin victorias, terminó la noche con la estatuilla más importante del cine. Nadie en el Dolby Theatre parecía sorprendido. Todos parecían aliviados.

Sinners llegó primero y se fue mejor de lo que dicen los números

Sinners entró a la ceremonia con 16 nominaciones, la cifra más alta en toda la historia de los Óscar. Salió con cuatro. Para cualquier otra película, eso sería una derrota. Para Sinners, fue la manera más brutal de perder que no se siente como una derrota.
El filme de Ryan Coogler se llevó Mejor Actor, Mejor Guion Original, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora Original. Michael B. Jordan ganó el Óscar al Mejor Actor, reconociendo en su discurso de aceptación a Coogler con palabras directas: "me diste la oportunidad y el espacio para ser visto". No era el candidato más esperado de la categoría. Lo fue desde que comenzó a sonar su nombre.
Michael B. Jordan
La directora de fotografía Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Óscar a Mejor Cinematografía por su trabajo en Sinners. La Academia tardó 97 ediciones en reconocer lo evidente. Ludwig Goransson añadió Mejor Banda Sonora a su ya envidiable historial con Coogler.

Anderson: el maleficio que duró treinta años

One Battle After Another es el retrato de revolucionarios izquierdistas de la vieja guardia huyendo de un oficial militar implacable, adaptado por Anderson a partir de la novela Vineland de Thomas Pynchon. No es exactamente el tipo de material con el que Hollywood suele celebrarse a sí mismo en primavera.
Anderson y Murphy reciben el premio más codiciado de la noche.
Anderson se fue con seis estatuillas. Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guion Adaptado, Mejor Actor de Reparto para Sean Penn, el nuevo galardón de Mejor Casting y Mejor Montaje. Penn, que interpreta a un brutal oficial militar, entró al club de los actores con tres premios Óscar en actuación, una categoría que solo comparte con Daniel Day-Lewis, Jack Nicholson y Walter Brennan. No asistió a recogerlo. Kieran Culkin, que presentó la categoría, se encargó de subrayar la ausencia con la precisión de quien sabe que el chiste se escribe solo.
La productora Sara Murphy, al aceptar Mejor Película junto a Anderson, fue categórica: "recibir este premio está más allá de todo lo que puedo imaginar". Anderson cerró la noche de forma consecuente con su filmografía entera: sin grandilocuencia, con una frase.

Buckley, Madigan y el reparto de sorpresas

Jessie Buckley ganó el Óscar a Mejor Actriz por Hamnet, la adaptación de la novela de Maggie O'Farrell sobre la familia de Shakespeare. Era una de las favoritas de la crítica europea y terminó siéndolo también de la Academia.
Jessie Buckley
Amy Madigan se impuso como Mejor Actriz de Reparto por Weapons, superando a Elle Fanning y a la cantante Teyana Taylor, que llegó a la ceremonia como nominada por One Battle After Another. La noche distribuyó sus reconocimientos con cierta lógica redistributiva: si la gran ganadora acaparó seis estatuillas, la industria se aseguró de regar el resto.

Frankenstein y el argumento en favor de lo analógico

Poster de Frankenstein de Guillermo del Toro
Frankenstein de Guillermo del Toro fue uno de los grandes ganadores de la primera mitad de la ceremonia, conquistando Diseño de Producción, Maquillaje y Mejor Diseño de Vestuario. Tres premios que celebran el uso de prótesis escultóricas y efectos prácticos en una industria que lleva años debatiendo hasta dónde puede llegar el CGI. Del Toro no participa en ese debate. Él simplemente sigue haciendo lo que hace y recogiendo estatuillas.
KPop Demon Hunters ganó Mejor Película Animada, confirmando una tendencia que ya no sorprende: los límites entre la animación oriental y occidental son cada vez más una formalidad académica que una realidad productiva.
KPop Demon Hunters

La categoría nueva que nadie discutió

Mejor Casting se estrenó esta noche como la primera categoría nueva de los Óscar en 25 años. Se la llevó One Battle After Another, lo que, visto en retrospectiva, resulta casi perfecto: la película que arrasó incluyó entre sus trofeos el primero de una nueva era.
Conan O'Brien condujo por segundo año consecutivo con su mezcla característica de autoconciencia y reticencia ante la pompa. Ironizó sobre las plataformas de streaming, dedicó un segmento a referencias virales de internet y reconoció abiertamente que la audiencia televisiva tradicional no es la que más sintoniza estas ceremonias. Todo eso forma ya parte del ritual.

La lista de ganadores de la 98ª edición:

CategoríaPelículaGanador(a)
Mejor PelículaOne Battle After AnotherPaul Thomas Anderson / Sara Murphy
Mejor DirectorOne Battle After AnotherPaul Thomas Anderson
Mejor ActorSinnersMichael B. Jordan
Mejor ActrizHamnetJessie Buckley
Mejor Actor de RepartoOne Battle After AnotherSean Penn (tercer Óscar actoral; ausente)
Mejor Actriz de RepartoWeaponsAmy Madigan
Mejor Guion AdaptadoOne Battle After AnotherPaul Thomas Anderson
Mejor Guion OriginalSinnersRyan Coogler
Mejor FotografíaSinnersAutumn Durald Arkapaw (primera mujer en ganar)
Mejor Banda SonoraSinnersLudwig Göransson
Mejor Película AnimadaKPop Demon Hunters
Mejor MaquillajeFrankensteinMike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey
Mejor Diseño de VestuarioFrankenstein
Mejor Casting (nueva categoría)One Battle After AnotherCassandra Kulukundis
Mejor Película InternacionalSentimental ValueNorway
La noche terminó con Anderson y su martini mental. Sinners salió con cuatro premios de dieciséis posibles y con la sensación de que la Academia la quiso sin atreverse a coronarla. Frankenstein demostró que los premios técnicos también cuentan una historia.
Lo que ninguna estadística captura es esto: por primera vez en décadas, la película más nominada de la historia no ganó Mejor Película. El récord sirve de poco cuando alguien lleva treinta años esperando su turno.

Fuentes

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