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Seis días de guerra en Medio Oriente: Trump quiere elegir al próximo líder de Irán

Equipo Editorial
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Seis días de guerra en Medio Oriente: Trump quiere elegir al próximo líder de Irán

Donald Trump declaró ante la prensa que Mojtaba Jamenei, el hijo del ayatolá fallecido, es una opción "inaceptable" como sucesor y que Estados Unidos debe tener voz en la elección del próximo líder supremo de la República Islámica. No es una metáfora. Es literalmente lo que dijo el presidente de un país que lleva seis días bombardeando a otro.
El saldo de esta mañana: al menos 1.230 muertos en Irán desde el 28 de febrero, Israel ordenó evacuar la totalidad de los suburbios del sur de Beirut, cientos de miles de personas, los Emiratos interceptaron 131 drones y seis misiles balísticos en un solo día, y el Estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado al tráfico marítimo. Veinte millones de barriles de petróleo diarios sin ruta de salida.
El mundo no colapsó todavía. Pero el precio de la gasolina en Estados Unidos registró este jueves su mayor alza en un solo día desde el huracán Katrina, en 2005.
Vista desde el norte de Teherán

Por qué el Estrecho de Ormuz cambia toda la ecuación

Hay un corredor de 34 kilómetros de ancho, ubicado entre Irán y Omán, por el que transita el 20% del petróleo mundial. La Guardia Revolucionaria lo declaró cerrado. El general Ebrahim Jabari fue explícito: "El estrecho está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la armada regular incendiarán esos barcos."
Datos de seguimiento satelital muestran una caída del 70% en el tránsito de buques cisterna, con más de 150 navíos fondeados en aguas abiertas del Golfo esperando que se aclare la situación. Las principales navieras del mundo suspendieron operaciones. Las aseguradoras marítimas cancelaron coberturas de riesgo bélico. Según la firma S&P Global Energy, solo cinco petroleros transitaron el Estrecho de Ormuz el domingo, una cifra muy inferior al promedio reciente de 60 buques por día.
El problema estructural es que no existe alternativa viable. Los productores de Oriente Próximo pueden aguantar no más de veinticinco días antes de que la saturación del almacenamiento les obligue a detener su actividad. Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Irak y los Emiratos exportan por esa vía. Sin ella, la cadena energética global sencillamente no tiene otro camino.
La Organización Marítima Internacional informó que unos 20.000 marineros y 15.000 pasajeros de cruceros están varados en el Golfo Pérsico. Son personas atrapadas en medio de una guerra que no eligieron, en un mar que de repente dejó de ser seguro para nadie.
Estrecho de Ormuz

La sucesión que nadie controla, y Trump que quiere controlarla

Israel bombardeó el martes la Asamblea de Expertos iraní mientras sus miembros sesionaban de urgencia para elegir al nuevo líder supremo. El mensaje fue tan directo como un misil: el gobierno israelí declaró públicamente que cualquier sucesor sería "un objetivo de eliminación inequívoco."
Trump fue más lejos y declaró a los medios que Mojtaba Jamenei, hijo del líder fallecido, es "inaceptable" como sucesor, y que Estados Unidos debe participar en la elección del futuro líder de Irán. Al Jazeera El Senado, por su parte, rechazó una resolución demócrata para limitar los poderes de guerra del presidente: la votación fue 47 a 53 en contra de detener las operaciones militares.
Eso significa que Trump tiene luz verde legislativa para continuar. Y que nadie, por el momento, tiene mecanismo institucional para frenarlo.
Rusia, el gran aliado histórico de Teherán, eligió este jueves una postura que lo dice todo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que Moscú priorizará sus propios intereses económicos y que "no es nuestra guerra," mientras analistas del Kremlin calculaban cómo beneficiarse del encarecimiento del petróleo que el bloqueo genera. El asesinato de Jamenei evidenció algo que en Moscú preferían no admitir: la influencia rusa en Oriente Próximo lleva tiempo siendo más retórica que real.

El frente se amplía: Azerbaiyán, los kurdos y una OTAN que dispara

La guerra cruzó fronteras que nadie había incluido en los mapas iniciales. Un dron de fabricación iraní impactó en la terminal del aeropuerto de la región autónoma de Nakhchivan, en Azerbaiyán, y otro cayó cerca de una escuela en la localidad de Shekarabad, hiriendo a dos civiles. Bakú exigió explicaciones formales a Teherán en un plazo "urgente."
En el noroeste de Irán, grupos armados kurdos-iraníes lanzaron una ofensiva terrestre contra el gobierno islámico. Fuentes estadounidenses habrían solicitado a los kurdos iraquíes asistencia en operaciones militares transfronterizas, y las fuerzas kurdas en el norte de Irak se encuentran en estado de alerta para unirse al conflicto.
Los sistemas de defensa aérea de la OTAN derribaron un misil iraní que se dirigía hacia el espacio aéreo de Turquía. Es la primera vez desde que comenzó el conflicto que la Alianza Atlántica intercepta directamente un proyectil iraní sobre territorio de un Estado miembro. Francia autorizó a las fuerzas armadas estadounidenses el uso de bases militares francesas, el Reino Unido permitió el uso de sus bases con fines defensivos, y el primer ministro canadiense Mark Carney no pudo descartar la participación de Canadá en el conflicto.
España sigue siendo la excepción visible: Pedro Sánchez mantiene la negativa al uso de bases nacionales para operaciones ofensivas. Fuentes diplomáticas estadounidenses aseguran haber obtenido garantías de cooperación logística de Madrid tras presiones directas de la administración Trump. La geometría habitual del atlantismo.

Lo que los comunicados oficiales no dicen sobre Irán

Dentro del país, la situación para la población civil es de aislamiento informativo casi total. El acceso a internet está bloqueado, los medios estatales afirman que Irán está ganando la guerra, y los bancos han restringido los retiros en efectivo. Los suministros de electricidad, agua y gas siguen en pie, aunque los precios de los alimentos, ya disparados, continúan subiendo.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, informó que el volumen de lanzamientos iraníes cayó un 86% en misiles y un 73% en drones respecto al primer día. La lectura oficial es que las defensas coalicionadas funcionan. La lectura alternativa, que nadie en el Pentágono enuncia en voz alta, es que Irán está siendo diezmado en su capacidad de respuesta a una velocidad que hace difícil distinguir la victoria táctica del agotamiento.
Pete Hegseth declaró en el Pentágono que "América está ganando" y que la operación todavía es muy temprana: "las métricas están cambiando, el polvo se está asentando y más fuerzas están llegando." Seis días de guerra. Más de 1.200 muertos confirmados. Una décima oleada de bombardeos sobre Teherán. Y el secretario de Defensa diciendo que esto es solo el principio.
Funeral en Qom

El mapa de consecuencias que ya no es hipotético

China, el mayor importador mundial de crudo, tiene cerca del 40% de su petróleo dependiente del Estrecho de Ormuz y aproximadamente el 30% de su gas natural licuado proveniente de Qatar y los Emiratos. Pekín guarda silencio público. Pero sus reservas estratégicas tienen fecha de caducidad.
India enfrenta un golpe doble: más de la mitad de sus importaciones de gas licuado tienen precio referenciado al Brent, lo que significa que el encarecimiento de Ormuz sube simultáneamente el coste del petróleo y del gas. Para Pakistán y Bangladesh, con capacidad de almacenamiento mínima, analistas proyectan apagones eléctricos directos antes que una disputa en los mercados al contado.
La portavocía iraní advirtió esta semana que la economía mundial enfrentará una crisis seria si la situación no se resuelve en tres semanas. Son catorce días desde hoy.
La pregunta que ningún gobierno ha respondido públicamente es cuál es la condición exacta bajo la que esta guerra termina. Trump habla de "cuatro o cinco semanas." Hegseth dice que están "ganando." Israel promete eliminar a cualquier sucesor que Irán designe. Y el Estrecho de Ormuz, ese canal de 34 kilómetros por el que fluye la quinta parte del petróleo del planeta, lleva días sin tráfico normal.
Veinticinco días, según los analistas, es el margen antes de que la saturación del almacenamiento fuerce el cierre parcial de la producción en el Golfo. El reloj lleva encendido desde el primer bombardeo.

Fuentes

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