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La Reserva Federal lleva décadas midiendo la economía con encuestas y futuros. Un mercado de apuestas acaba de superarlos a ambos

Equipo Editorial
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Desde 2022, la Reserva Federal convoca ocho reuniones al año para decidir el precio del dinero. En cada una de esas reuniones, el mercado de predicción Kalshi acertó el resultado el día anterior con un registro perfecto, algo que ni las encuestas de profesionales ni los futuros sobre tasas lograron igualar. Esto no lo dice un evangelista cripto ni un directivo de la plataforma. Lo dice la propia Fed.
El 19 de febrero, la División de Asuntos Monetarios de la Reserva Federal publicó en su serie de documentos de trabajo FEDS el estudio "Kalshi and the Rise of Macro Markets". Sus autores, el economista de la Fed Anthony Diercks junto a Jared Dean Katz, de Northwestern, y Jonathan Wright, de Johns Hopkins y el NBER, analizaron los contratos de Kalshi sobre tipos de interés, inflación, desempleo y PIB frente a los instrumentos tradicionales: el consenso Bloomberg, el Survey of Market Expectations del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y los futuros sobre el tipo efectivo de los fondos federales. Los resultados muestran que estos mercados generan pronósticos de densidad bien calibrados y de actualización rápida sobre variables económicas importantes, incluidas varias para las que no existen alternativas.
Las cifras concretas deberían incomodar a más de un economista con despacho institucional. Para las decisiones del FOMC, Kalshi rinde a la par de los pronosticadores profesionales cuando se proyecta con 150 días de antelación. Pero conforme se acerca la fecha, la plataforma supera a los futuros de forma estadísticamente significativa. En inflación subyacente, los resultados de Kalshi son comparables al consenso de Bloomberg. En inflación titular, la mediana y la moda de la plataforma logran una mejora estadísticamente significativa sobre ese mismo consenso. En palabras del propio documento: "Las previsiones de Kalshi para el tipo de los fondos federales y el IPC ofrecen mejoras estadísticamente significativas sobre los futuros y los pronosticadores profesionales, y lo hacen con distribuciones completas y en continua actualización en lugar de estimaciones puntuales infrecuentes."
Aquí hay algo que va más allá de la precisión. Los instrumentos tradicionales, encuestas, futuros, tienen un problema estructural: son fotografías. El Bloomberg Consensus se actualiza cada cierto tiempo; el Survey of Market Expectations, cada seis semanas. Kalshi cotiza segundo a segundo. Mientras las encuestas convencionales ofrecen únicamente estimaciones puntuales, los contratos de Kalshi, estructurados como valores Arrow-Debreu, permiten construir la densidad de probabilidad de riesgo neutral completa. Eso significa que los analistas pueden observar riesgos de cola, asimetrías y varianza, no solo la previsión central. En un entorno donde una sorpresa en los datos del IPC mueve mercados en minutos, la diferencia entre "una vez al mes" y "en tiempo real" no es trivial. Es todo.
Kalshi
El mecanismo que explica este rendimiento no es misterioso. Quien opera en Kalshi pone dinero propio sobre cada contrato. No hay coste cero de equivocarse, como en una encuesta. Esta participación minorista es lo que distingue a Kalshi de los mercados dominados institucionalmente, y parte del valor añadido proviene precisamente de esa perspectiva más amplia y descentralizada. Los volúmenes de trading en la plataforma han crecido hasta cerca de 100 millones de contratos para una sola reunión del FOMC, con liquidez aportada por firmas como Susquehanna, Citadel y Two Sigma. No es exactamente el casino digital que querían ver sus detractores.
Conviene no perder de vista lo que este documento es y lo que no es. El FEDS es una serie de working papers circulados para discusión antes de revisión formal por pares; los resultados expresan las opiniones de los autores y no reflejan necesariamente la postura del Consejo de Gobernadores de la Fed. No es una declaración de política. Y el propio estudio recoge sus matices: el Centro Europeo de Investigación en Economía Política (CEPR) identificó evidencia de "sesgo favorito-outsider", la tendencia de los apostadores a sobreestimar resultados improbables, que aparece de forma consistente en contratos de política, entretenimiento y economía. El informe también advierte sobre distorsiones por primas de riesgo y estimaciones ruidosas en contratos con bajo volumen operativo en los extremos de la distribución.
Lo que cambia con este paper es el tablero del debate regulatorio. En 2025, los volúmenes mensuales de Kalshi superaron los 1.300 millones de dólares, casi el doble que Polymarket; en conjunto, ambas plataformas ya habían ejecutado 12.000 millones de dólares en operaciones durante ese ejercicio. En el total del año, Kalshi liquidó 43.100 millones de dólares, aunque más del 90% correspondía a contratos deportivos vinculados a su integración con Robinhood, mientras Polymarket cerró 2025 con 33.400 millones. No son volúmenes de nicho. Son los volúmenes de una clase de activo que se está asentando.
El problema es que "asentarse" en Estados Unidos tiene un precio legal considerable. Mientras Kalshi ganó en Nevada y Nueva Jersey argumentando que la regulación federal de la CFTC desplaza la normativa estatal de juego, en Maryland un juez federal rechazó esa tesis, y en enero de 2026 un tribunal de Massachusetts emitió una orden preliminar prohibiendo a Kalshi permitir a usuarios del estado apostar en contratos deportivos sin licencia local. El mapa judicial es un mosaico de decisiones contradictorias. La narrativa de "somos derivados financieros, no apuestas" funciona en algunos juzgados y no en otros.
El nuevo presidente de la CFTC, Michael Selig, confirmado en diciembre de 2025, retiró tanto la propuesta de norma de 2024 que habría prohibido los contratos sobre política y deportes como el aviso de 2025 que advertía a los registrados sobre esos contratos. Su posición es clara: la CFTC reivindica jurisdicción exclusiva sobre estos mercados y quiere ser su único regulador. Los estados lo ven distinto. La American Gaming Association lleva meses haciendo lobby contra los mercados de predicción. En el estudio de la Fed, un portavoz de la Coalición por los Mercados de Predicción no estaba disponible para comentar, y la AGA no respondió a la solicitud de comentarios. Llamativo silencio para una organización que normalmente no escasea en declaraciones cuando percibe una amenaza competencial.
Kalshi
Los mercados de predicción llevan años siendo tratados como un experimento curioso de la intersección entre criptomonedas y finanzas conductuales. El informe de la Fed no los convierte en instrumentos de política monetaria de la noche a la mañana, sus propios autores son cuidadosos al respecto,, pero sí hace más difícil descartarlos como simple entretenimiento especulativo. Kalshi predijo correctamente la bajada de 50 puntos básicos de septiembre de 2024 cuando los pronosticadores profesionales estaban divididos. Los futuros fallaron. El consenso falló.
La pregunta que queda flotando no es metodológica. Es política. Si un mercado donde cualquier ciudadano con 50 dólares puede apostar produce sistemáticamente mejores pronósticos que los modelos de instituciones con presupuestos millonarios y décadas de credencial académica, alguien tiene que explicar por qué eso no es legítimo. Hasta ahora, la respuesta ha sido jurisdiccional. Pero las jurisdicciones también se pueden reformar.

Fuentes

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