Tecnología•6 min de lectura
Samsung pasa a 2 nanómetros con el S26. Y de paso le rompe a Apple el monopolio del AirDrop


Veintidós años lleva Samsung prometiendo que su chip propio sería tan bueno como el de Qualcomm. El 25 de febrero, en el Palace of Fine Arts de San Francisco, dejó de prometer.
El Exynos 2600, fabricado en proceso de 2 nanómetros, aterriza en el Galaxy S26 y S26+ como la apuesta más arriesgada y más significativa de la compañía coreana en la última década. No es el chip del Ultra, ese sigue siendo Snapdragon 8 Elite Gen 5, reservado para Estados Unidos, China y Japón, sino el que va al teléfono que más gente va a comprar. El teléfono que la mayoría de los europeos va a tener en el bolsillo a partir del 11 de marzo. Samsung no está probando su litografía de 2nm en un laboratorio: la está probando en el mercado masivo.
Los números que acompañan al Exynos 2600 son los que corresponden a ese salto generacional. El núcleo principal del chip opera a 3,9GHz, la cámara de vapor ha sido reposicionada a los bordes del chip mejorando la gestión térmica un 29% respecto a la generación anterior. En términos de rendimiento concreto frente al S25+, el S26+ ofrece un 38% más de velocidad en IA, un 23% de mejora gráfica y un 7% de incremento en velocidad de procesador. El Snapdragon del Ultra, por su parte, consigue alrededor de un 19% más de rendimiento en CPU, cerca de un 24% más de potencia gráfica y hasta un 39% de mejora en la NPU. Ambos chips apuntan al mismo sitio: ejecutar modelos de lenguaje en local, sin depender de servidores en la nube para cada operación de IA.
Lo que nadie esperaba de este Unpacked era la palanca que Samsung acaba de meterle al ecosistema de Apple. El Galaxy S26 llega con soporte de AirDrop a través de Quick Share. La serie S26 permite enviar y recibir archivos con dispositivos Apple que soporten AirDrop; los modelos Pixel 9 y Pixel 10 ya contaban con esta funcionalidad, y ahora los últimos buques insignia de Samsung se les unen. El mecanismo no es magia: requiere que el iPhone receptor tenga AirDrop en modo "Todo el mundo", y que el Galaxy tenga Quick Share activo. Pero funciona. Y va a funcionar en el teléfono Android más vendido del planeta.

Esto no salió de la generosidad de Apple. El cambio se enmarca en una tendencia más amplia hacia la interoperabilidad impulsada por reguladores europeos bajo normativa de mercados digitales, y por organismos como el Bluetooth SIG y la Wi-Fi Alliance para simplificar el descubrimiento de dispositivos y el intercambio local de datos. Dicho de otra forma: los reguladores empujaron, Google encontró el hueco técnico con los Pixel, y Samsung ha abierto la puerta al grueso del ecosistema Android. Apple ha guardado silencio. Por ahora.
El otro titular del evento es la Privacy Display del Ultra. El panel restringe la visibilidad lateral más allá de un ángulo de 30 grados: visto de frente, el contenido mantiene brillo y nitidez, pero quien intente mirar desde el lado encuentra el contenido notablemente oscurecido. No es un filtro físico adhesivo, de esos llevan años vendiéndose en aeropuertos, sino una función de matriz de hardware integrada en el propio panel Dynamic AMOLED 2X. Samsung la llama "Privacy Display" y la reserva, de momento, para el Ultra.

El Galaxy S26 Ultra pesa 214 gramos, 0,3 mm más delgado que su predecesor. Pequeños ajustes que en la práctica marcan la diferencia para quien usa el teléfono sin funda. La cámara principal sube a 200MP en el Ultra con un teleobjetivo de 50MP y zoom óptico 5x; el S26 y S26+ comparten una configuración triple de 50MP en el sensor principal. La IA actúa a nivel del procesador de señal de imagen, el ISP, que por primera vez se extiende también a la cámara frontal.
En el software, la apuesta es la coexistencia de tres asistentes: Bixby para controlar el dispositivo por voz, Gemini como capa de productividad nativa con Android 16 y One UI 8.5, y Perplexity activable tanto desde la tecla lateral como con el comando de voz "Hey Plex". Tres asistentes en el mismo teléfono es o bien la democratización de la IA conversacional o bien el caos de la IA conversacional. Probablemente las dos cosas a la vez.
El precio cuenta su propia historia. El Ultra mantiene su precio por segundo año consecutivo, comenzando en 1.299 dólares en Estados Unidos. Los modelos base no tuvieron la misma suerte: el S26 sube 100 dólares hasta los 899, el S26+ hasta los 1.099, la primera subida desde el Galaxy S22. Samsung absorbe el coste del nuevo chip en el modelo premium y lo traslada a los modelos de entrada. Las preórdenes están abiertas desde el día del evento; el lanzamiento en tiendas, el 11 de marzo.

Los Galaxy Buds 4 y Buds 4 Pro completan el ecosistema con cancelación activa de ruido mejorada y mayor integración con Galaxy AI. Samsung no les dedicó mucho escenario, pero ahí están: el ecosistema de auriculares que cada año se integra un poco más con el teléfono hasta que separar uno del otro deja de tener sentido comercial.
Desde el Galaxy S6 de 2015, Samsung lleva alternando entre chips propios y Qualcomm según conveniencia de mercado, rendimiento y, sobre todo, temperatura. El Exynos tuvo épocas de vergüenza ajena, el 990, el 2200, y épocas de reivindicación silenciosa. El 2600 es la apuesta más seria que ha hecho la compañía en este ciclo, y la ha puesto donde más duele perder: en el teléfono del cliente europeo de gama alta que este año tiene que decidir si renovar.
Lo que queda sin resolver es qué pasa dentro de seis meses, cuando los primeros análisis térmicos de larga duración lleguen y se comparen los dos chips en condiciones reales de uso intensivo. Samsung lo sabe. Por eso el Ultra sigue siendo Snapdragon.
Fuentes
Las noticias más importantes mientras disfrutas de un café.
Únete a nuestra comunidad. Recibe nuestro análisis semanal exclusivo antes que nadie.
Noticias Relacionadas

TecnologíaGlobal
5 min de lectura
La NASA confirma la fecha y el menú de Artemis II
La nave Orión no tiene nevera ni reabastecimiento. Por eso la NASA diseñó 189 ítems únicos, amaranto como proteína, cinco tipos de salsa picante y 43 tazas de café para 10 días alrededor de la Luna.

TecnologíaDinero
5 min de lectura
Meta despide a 16.000 personas. Su acción sube un 3%
Reuters confirmó los planes de recorte de hasta el 20% de la plantilla de Meta. Wall Street celebró la noticia con una subida del 3%. En 2026, la IA ya justifica 55.775 despidos en el sector tecnológico.

Tecnología
7 min de lectura
La IA ya resuelve matemáticas de siglos. Lo que cifra tu banco se reconstruye de cero.
AlphaEvolve superó toda solución humana conocida en el 20% de 67 problemas matemáticos abiertos. Al mismo tiempo, el cifrado RSA que protege bancos y redes gubernamentales lleva meses siendo sustituido. Dos transformaciones que convergen.











